Toda una vida luchando por aprender
A Conchi, no le quedó más remedio que hacer todo aquello que se esperaba de una mujer de su tiempo, es decir, no debía aprender ningún oficio, tampoco debía trabajar, únicamente quedarse en casa y atender al hogar y a la familia. Pero, siempre luchó contra aquella ley, y se empeñó una y otra vez en trabajar y ganar dinero para poder ser independiente.
Una vida entre bambalinas: Conchi Sandoval
Con un mes ya interpretó su primer papel en la Compañía de Teatro Familiar Ignacio Sandoval. Después la niña actriz fue creciendo entre versos y textos de los más variados autores del teatro español, olvidando encima del escenario la vida mísera que acarreaban de pueblo en pueblo. La Compañía adquirió cierto prestigio entre el gremio, llegando actuar como extras en la película Orgullo y Pasión de Sophia Loren. Después vendrían sus años en los teatros de Madrid y su retirada para dedicarse a su familia. Hoy, Conchi Sandoval sueña con volver a actuar en el Teatro Principal de Alicante, donde durante años interpretó junto a su padre Don Juan Tenorio de José Zorrilla.
El sabor del café helado
Vivieron aquel amor en silencio, en secreto, fruto de aquella relación nació José Luis. Después vendría la muerte repentina del que fue su marido, sin serlo, y a ella madre soltera solo le quedó la soledad y sus recuerdos. Más tarde encontraría el amor en Madrid, vendrían los gemelos y 16 días más tarde se fue su hijo José Luis para siempre, por una leucemia. Sonrisas y lágrimas, toda la intensidad de la vida en unos breves instantes.
Teresina o el arte de vivir
Teresa nació en un pueblo de León hace 66 años, pero en contra de lo que se esperaba de ella, y gracias a su madre que se empeñó en que estudiaran todos sus hijos, creció en un ambiente libre que la llevo siempre a romper moldes. Fue la primera en atreverse a llevar pantalones en su pueblo, o a entrar en el bar y sentarse a la mesa a jugar a las cartas con los mozos, y a enfrentarse siempre con humor a los comentarios que su actitud provocaba.
Historias a la sombra de `la Olma´
En la puerta de la casa donde vivía Rosario pasaba el camino que iba al pueblo, junto al camino había una acequia. En la orilla un árbol grandísimo, al que llamaban `Olma´, y a cuya sombra descansaba todo el que transitaba por allí. A su pie, su madre había dispuesto un botijo con una funda de ganchillo, para refrescar la garganta de jornaleros, caminantes, e incluso de la guardia civil de ronda. Allí también, se encendió su pasión por la lectura con las aventuras de Juan León, el rey de la Serranía. Ahora escribe las suyas propias en verso en el libro que ha titulado Cuentos de un marciano Curiosón.
Diálogos con un maestro, en las tardes de verano
Podría haber sido cantante, deportista olímpico, artista o escritor, porque a Lorenzo le sobraban cualidades para afrontar con éxito cualquiera de estas carreras. Pero, decidió ser maestro y dedicar su vida a enseñar a los demás. Todo lo que aprendía, era para compartirlo con los demás, su sed de conocimientos continúa aún hoy, y su vocación sigue intacta como el primer día. El ha sido y será siempre maestro.
Dócil cordero
A Ceferino poco le pesan los años, a sus 83 años sube ágil al cuarto piso de su caso, se ocupa de las labores del hogar, y recorre las calles de su barrio para cobrar los recibos de la Asociación de vecinos. Otros días, en su tiempo libre acude a bailar a las salas de fiestas, o de paseo con su última conquista. No es que sea un casanova, es que siempre ha sabido como conquistar a las mujeres. Atrás queda una vida de lucha, de negocio prospero gracias a su empeño. En fin, que a Ceferino todavía le queda mucho carrete.
La Cenicienta coraje
Érase una vez una niña que se llamaba Luisa. Un día la mamá de Luisa murió, y ella se quedó sola con su padre. Al poco tiempo, este se volvió a casar, todo iba bien hasta que su madrastra dio a luz una niña. Entonces Luisa, dejó de existir, y dejó de ser la niñita de papa y mamá, para ser la criada. Ni un beso, ni un cariño, ni una palabra amable, solo un largo listado de labores que hacer. Más tarde Luisa se casó, y tuvo su propia familia. Su madrastra enfermó, y su padre no quiso o no pudo cuidarla, pero aquí no acaba el cuento.
La gran historia de un hombre sencillo
Si algo caracteriza a Luis es la sencillez con que cuenta la historia de su vida. Su sonrisa permanente, buscando siempre la anécdota divertida con la que hacernos reir. Es un hombre, como muchos de su generación hechos a sí mismos, honrados y de los que va por la calle y todo el mundo le saluda.
La bondad de las nubes
A pesar de haberse pasado la mitad de su vida volando entre las nubes, Pepe Mallol, es un hombre con los pies bien puestos en la tierra. Viajero incansable, por obligación como trabajador de Iberia durante muchos años, y ahora por devoción, ha recorrido medio mundo. Su curiosidad le ha llevado a escribir un libro sobre los orígenes de la aviación Volar: fantasía y realidad; y una novela sobre la juventud Los ideales de Armando Amengol. Ahora anda dándole vueltas a escribir un libro sobre la historia de Alicante en el siglo XIX, eso sí, sin dejar de viajar ¿eh?